Tu piel pálida como esta página
no es la materia que utiliza tu cuerpo,
no puede ser simple ingrediente de corporeidad.
Tu piel es acto, vida para los ojos que te miran,
un atardecer de luna llena.
(Tu piel es ese duende que nos cocina entre sonrisas).
Cruel y amable, veneno y fuga:
como ángeles caídos
mi ojos beben todo lo que mis manos no pueden.
Puedo reventar en deseos de oso,
fustigarme con las agujas azules del destino;
no importan mis sueños, luce más
la tela de tu piel en cada esquina de mi retina.
¿Qué importa? Ahogaré a cualquiera
que no adore tu piel. Con tu piel
como sangre y seña
pienso fundar un imperio.

1 comentario:
Feia molt que no passava per aquí, és bo veure que vas actualitzant (no com jo, que he deixat el blog més penjat que un fuet).
M'encanta el poema! No en penges gaires, posa'n algun altre, que segur que en tens més d'igual de bons! ;)
K vagi bé!!!
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